Análisis | Dakar Desert Rally


Dakar Desert Rally es una experiencia de rally simracing muy conseguida a nivel gráfico y de licencia

Dakar Desert Rally se presenta como la mejor aventura todoterreno de rally jamás desarrollada en un videojuego, y ya adelanto que cumple con esa autodenominación, aunque no en su totalidad. El nuevo título simracing de Saber Interactive exprime hasta la última gota de Dakar y aprovecha la licencia hasta el último detalle. No hace falta decir lo tan bien que lo hace a la hora de utilizar una marca, ya sea con Dakar o con Evil Dead, tal y como ocurrió con el pedazo de juego que se marcaron hace unos meses: Evil Dead: The Game. Dakar Desert Rally es una joya para todos aquellos apasionados de la automoción y del simracing, jueguen con mando, teclado y ratón o volante (aunque ha habido bastantes problemas de compatibilidades en este aspecto, así que no hemos podido probarlo de esta manera). Ofrece numerosos vehículos: coches, motos, quads y camiones con pilotos y copilotos internacionales siendo una experiencia que, al centrarse en tantos tipos de vehículos con los que competir, hace que sea una propuesta más enriquecida y versátil porque, si entre coches ya hay diferencias, nos podemos imaginar entre un coche y una moto o un quad y un camión. Tenemos un mundo de posibilidades frente a nosotros y nuestro garaje de competición.

El mundo (abierto) de Dakar Desert Rally es una absoluta maravilla visual, recreada a todos los niveles y con unos detalles de realismo sublimemente conseguidos, al igual que todos los vehículos, equipos y circuitos que posee el juego para los diferentes modos disponibles: trayectoria, sport, libre, etc. Esto es algo innegable. El equipo de Saber Porto ha querido dar un gran salto respecto a Dakar 18, la última entrega de esta IP, tras varios años sin más contenido para los fans del Dakar entre medias. Todo este despliegue a nivel gráfico se nota y mucho, porque está claro que han querido mantener las exigencias de la entrega anterior elevándola a unas cotas superiores que superan con creces a Gran Turismo 7 pero se quedan lejos de Forza Horizon 5, lo cual es un resultado más que satisfactorio para tratarse de un mercado más de nicho que el simracing convencional. Una cosa que sí he echado más en falta siendo además que los circuitos de Dakar Desert Rally son de todo menos llanos y están tan embrutecidos, son opciones de vibración/sensaciones realistas en el mando (en este caso, DualSense) y sonidos realistas al conducir sobre el terreno, como sí lo incluye World Rally Championship (Nacon) desde WRC 9 (2020) y WRC 10 (2021) para PS5.

Algunos fallos en la Matrix técnica le hacen perder varios puntos

Sin embargo, también hay peros: como las físicas, que vuelven a ser un problema como ya ocurrió con otro simracing de este año, el ya mencionado Gran Turismo 7; los bailes de frames en según qué puntos de las carreras o el comportamiento de la IA en términos generales. Esto hace ver que, un juego con mucho potencial y excelente uso de la marca Dakar ha salido quizá más pronto de lo que debería, porque su apartado técnico y jugable flaquea en donde menos debería. Posiblemente, Dakar Desert Rally ha salido un poco antes de lo que debería, y un tiempo de cocción mayor hubiera ayudado a eliminar o perfeccionar estos problemas que, aunque estoy seguro se irán corrigiendo con futuros parches, estos puntos débiles no se pueden justificar por completo en un juego donde el apartado técnico es el mayor fuerte de un simracing que busca transmitir sensación de realismo y llevar una experiencia cercana al jugador. Donde más lo he notado yo ha sido en el sistema de colisiones: por ejemplo, al chocar o salirme del circuito y golpear el vehículo con algo, la reacción del golpe son vueltas extrañas o quedarse atrapado en unas rocas o zonas esquinadas sin opción a maniobrar, aunque no deberían ser zonas complicadas para volver a la competición.

Lo mismo ocurre con la IA, cuyos golpes, adelantamientos o movimientos en sí a veces resultan erráticos, como si no los pilotos controlados por la IA no fueran verdaderos profesionales. Se entiende que es un juego competitivo en el modo sport (gran añadido para el juego, por cierto), pero no puede ser que los vehículos controlados por la IA sean tan cafres en ciertas ocasiones y obstaculicen tantísimo el desarrollo de la carrera o, llevándolo al otro extremo, ellos mismos sean capaces de sortear el resto de vehículos y posicionarse en los primeros lugares sin demasiados problemas. Hay un doble rasero con la IA que no parece estar tan bien balanceada como debería, y eso también lo veremos en la curva de dificultad y progresión que veremos más adelante. Punto a favor en los choques el ver cómo se pierden piezas y disminuye la durabilidad del vehículo cuando este impacta contra el entorno u otro vehículo, ahí sí que tiene un buen realismo tal y como decíamos antes. Es por eso que Dakar Rally Desert tiene un conjunto de cosas muy buenas y cosas regulares, que no malas, pero que debido a esto no alcanza lo que bien podría ser un juego excelente y se queda en el notable. Sigue sin ser una mala calificación, en absoluto, pero son fallitos tan obvios que da más rabia.

Opciones del garaje, gestión de vehículos y copiloto

Para que Dakar Desert Rally nos haga sentir de lleno en el campeonato desde el salón de nuestra casa o donde sea que juguemos, no solo valen los circuitos, las etapas y el ambiente, también es importante que todo el contenido in-game esté a a la altura para que no nos quedemos cortos de opciones. Entre ellas, destacan las opciones del garaje y la gestión de vehículos. En este, podemos ir desbloqueando plazas para añadir nuevos vehículos con los que competir, siempre y cuando tengamos nivel y créditos para esto, los cuales pueden conseguirse obteniendo buenos resultados en las campañas, carreras y etapas que vayamos completando. Cada vehículo tiene unas estadísticas muy concretas como valor del equipo, manejo, durabilidad, aceleración que nos permite ver todos sus datos en detalle antes de comprarlo, así como la posición que tiene el piloto en la clasificación global. La progresión del juego es altamente satisfactoria, ya que implica echarle horas, pero igualmente el juego nos permite avanzar con un vehículo o con otro sin necesidad de vernos obligados a usar uno en concreto y no poder alternarlos con otros. De hecho, todas las etapas se pueden hacer con todos los vehículos, ¡así que da para mucho!

Dakar Desert Rally invita a probarlo todo con todos, y jugando de primera mano hemos podido comprobar que ciertos circuitos son más manejables que otros dependiendo del vehículo que utilicemos, así que el fin es dominarlos para poder hacernos con los primeros puestos o el primero, que adelanto no es nada sencillo pero tampoco imposible, cuestión de práctica, y eso siempre es bien porque forma parte de la progresión natural del juego. Otro de los temas que no podemos pasar por alto es el copiloto en los vehículos que permiten tenerlo al lado: nos da unas instrucciones precisas en tiempo real con una voz totalmente en español, así que no hay problema de estar escuchándole en nuestro idioma mientras conducimos por las arenas del desierto. Uno de los contras es que, para desbloquear más contenido y modos, es necesario alcanzar el nivel 25. No es lento, incluso se sube bien si sabemos competir, pero limita a la hora de explorarlo todo desde el principio. Lo bueno es que hay un pase de temporada en camino con nuevo contenido, vehículos y zonas: un roadmap completo y que merece mucho la pena, como estamos acostumbrados a ver en los juegos de Saber Interactive. ¡La fiesta no termina en el lanzamiento!

Apto para todos los públicos con una curva de dificultad correctamente implementada

Uno de los mayores miedos para todo aquel que nunca haya jugado un simracing, no esté muy familiarizado con el género o con el propio Dakar es no estar a la altura de la competición y que el juego resulte más un quebradero de cabeza imposible de sobrellevar que un momento para disfrutar y conseguir experiencia sin morir en el intento. Dakar Desert Rally le hace un gran favor a todos los públicos, tanto expertos como recién llegados o jugadores casuales que quieren pasar un rato entre carreras en el desierto después de unas partidas a cualquier otra cosa. No quiere decir que sea un videojuego completamente fácil, de hecho requiere destreza y supone un desafío, pero en absoluto es un horror para todos aquellos que quieran disfrutarlo. Conforme se van desbloqueando tareas, clasificaciones u otras oportunidades en el mundo, el jugador puede sentir cómo esa curva de dificultad va in crescendo, pero acompañando siempre la habilidad del piloto a los mandos. Es altamente probable que quienes hayan tocado ninguna o muy pocas veces un simracing de este estilo se vean algo sobrepasados, pero es una sensación que dura poco en cuanto le coges el tranquillo a los controles, vas con cuidado en los circuitos y sigues correctamente las indicaciones del copiloto, que para eso está ahí.

Es cuestión de menos de un par de horas que, tras la primera etapa a modo de tutorial, se tarda poco en hacerse a los mandos. ¡Ojo, porque aquí viene la trampa! El manejo de los vehículos en Dakar Desert Rally no es es demasiado óptimo, véase que controlar cualesquiera de los tipos de vehículo que hay es bastante complicado, y esto ocurre tanto para aficionados como para expertos. No es un control imposible, ni mucho menos, pero no resulta ni suave ni fluido, y eso hace que un título de simracing pierda esencia. Como digo, unas cuantas etapas de práctica hacen que nos acostumbremos a todo esto, y todas las opciones de personalización y estilo de gameplay permiten que el juego de rally sea completamente accesible para todos los públicos, pero hay que tener en cuenta parte de los aspectos que no parecen estar tan perfeccionados como debería. Eso sí, mejora muy considerablemente todo lo visto en Dakar 18 y lucha por hacerse un hueco entre los compañeros del género. Animo a darle una oportunidad y jugarlo porque su versatilidad y mundo ofrecen horas y horas de diversión, sobre todo cuando se desbloquea todo el contenido al alcanzar el nivel 25, ¡pero recuerda no rodar por las dunas!


Plataforma revisada:

CONCLUSIÓN: Dakar Desert Rally es la experiencia definitiva del rally desértico hasta la fecha, mejorando con creces y donde destaca un espectacular mundo abierto, la versatilidad de vehículos y su contenido licenciado. Ofrece horas de diversión, pero sus fallos técnicos en manejo, IA y algunos bugs eclipsan un juego recomendado que podría haber sido mucho más.

LO MEJOR

  • El mundo abierto del juego es una delicia visual, lo más trabajado
  • Explota muy bien la licencia del rally Dakar con el contenido in-game
  • Poder conducir en coche, moto, quad y camión por las opciones que presentan
  • Ofrece horas y horas de diversión en sus modos de juego tanto trayectoria como libre
  • Localización y doblaje al español

LO PEOR

  • Los controles y el manejo resultan algo toscos hasta que te acostumbras, no son suaves
  • El sistema de colisiones es errático
  • Hay que alcanzar el nivel 25 para desbloquear modos de juego adicionales

NOTABLE


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