Análisis | Sherlock Holmes: Chapter One


INFORMACIÓN DEL JUEGO

Editor: 
Frogwares
Desarrollador: 
Frogwares
Género: 
Acción/Aventura
Plataforma analizada: 
PlayStation 5
Precio: 
49,99€ (PlayStation Store)

El regreso de Sherlock Holmes… en plena juventud

Reconozco que me sorprendió mucho y para bien la existencia de este título al momento de su anuncio. Después de la batalla legal entre Nacon y Frogwares por temas que sobran en este análisis, la desarrolladora decide optar por publicar su primer juego en solitario y únicamente disponible en formato digital con un título que «reinicia» su franquicia de Sherlock Holmes para darle una vuelta de tuerca de casi 180 grados. Y esa jugada le ha salido bien, consagrándose como un título AA de modesto presupuesto que reúne la esencia más pura de Frogwares, marcándose ellos solitos una entrega que no tiene nada que envidiarle a muchos AAA, más bien al contrario.

Sherlock Holmes: Chapter One nos traslada a la visión de un joven Holmes que, con tan solo 20 años, vuelve a la ciudad donde se crio, Cordona, para arreglar unos asuntos familiares de los que el detective aún en ciernes prefiere librarse, aunque no puede. Su gran amigo Jon le acompaña en una aventura que no se desarrolla en su preciosa Londres para apostar por algo más grande pero íntimo: el primer gran caso de Sherlock Holmes que ofrece misterio, diversión, humor irónico y casos por resolver a partes iguales en la bellísima ciudad de Cordona, pudiendo interactuar con toda ella pero, sobre todo, vivirla en primera persona.

Si bien no es oro todo lo que reluce, Sherlock Holmes: Chapter One es el título de la franquicia casi perfecto. No hay un juego así y seguramente nunca lo habrá, pero este se acerca a unas cotas de calidad muy elevadas para ser un mundo abierto tan completo, extenso y con tantas cosas por hacer para tratarse de un AA de bajo presupuesto. Está claro que es el título de Frogwares en el que el estudio más ha invertido, y tiene mérito porque lo han hecho en solitario y sin respaldo de un editor. Creo firmemente que, de haberlo tenido, hubiera sido mucho más, pero me alegra saber que un estudio puede hacer algo así sin un partner, lo que significa que próximos proyectos serán (o deberían ser) auténticas obras maestras, y no hay nada mejor que ver la evolución tan notoria de un estudio modesto pero que siempre ha trabajado lo mejor posible.

La ciudad de Cordona, llena de vida, es el epicentro de un juego con un precioso (aunque con fallas) mundo abierto

Mientras un juego sea de mundo abierto, se me leerá mil y una veces lo mucho que me gustan. Sherlock Holmes: Chapter One no es ni mucho menos la excepción; Cordona es una de las ciudades in-game más bonitas que he visto nunca, pero es importante recalcar que se trata de una localización ficticia. Escenarios muy bien recreados con una disposición de los barrios sumamente cuidada, mucha vida en sus calles (algún juego tiene menos afluencia de peatones y se consideraba AAA+), paisajes preciosos y una atmósfera con ese toque antiguo señorial (no olvidemos que Sherlock es de hace un par de siglos). Recuerda muchísimo a títulos de Assassin’s Creed como Unity y Syndicate, pero estos se te hacían mucho más pesados porque son muchísimo más grande, aunque por supuesto fieles a sus localizaciones reales, véase París y Londres, respectivamente.

Aunque el viaje rápido se agradece, me ha pasado una cosa muy parecida en este juego con Marvel’s Spider-Man y Marvel’s Spider-Man: Miles Morales. En ambos juegos, el placer que resulta balancearse por la ciudad te invita a no utilizar el viaje rápido en los desplazamientos (de hecho, en su momento salió un estudio que aseguraba el porcentaje de uso del viaje rápido era ínfimo según los jugadores que tenía el título en ese momento). Aquí es similar, porque aunque se gana tiempo, no es un macro mundo abierto y, además, es un placer recorrerlo a pie, descubrir localizaciones de interés como monumentos, lugares emblemáticos y similares, u otros establecimientos de interior como tabernas, tiendas, etc. De verdad, es un lujo recorrerlo todo y se tarda poco en in del punto A al punto B tomando como referencia otros mundos abiertos, y al menos este está más lleno y no tan vacío como otros que entre A y B solo tienen una explanada de tierra en bruto.

Eso sí, no todo son buenas noticias y es que este mundo abierto tiene algunos problemas de carga que meses después del lanzamiento todavía no parecen haberse arreglado. En el caso de PS5 (desconozco si ocurre igual en Xbox Series), el mundo se va cargando con dificultad mediante caminas, y si corres y vas más rápido que el juego, verás cómo las texturas se cargan de mala manera o tardan un tiempo podríamos decir prolongado hasta que el escenario a nuestro alrededor se ve de manera correcta. Es un problema claro de optimización, pero aquí vamos con el hecho de que han querido abarcar tanto y hacerlo todo tan inmenso, que aunque les ha salido bien en el grueso del juego, hay otros detalles, varios de ellos importantes, que se han quedado algo descolgados. En otras ocasiones, contadas con los dedos de una mano, si usamos el viaje rápido, algunas veces nos caemos al vacío y el escenario se encuentra encima de nuestras cabezas, teniendo que volver a cargar un viaje rápido o «caminar» por la nada hasta que volvemos a caer sobre suelo, ahora sí firme.

Una narrativa de lujo basada en recordar el pasado para reconstruir el presente

La baza más fuerte de Sherlock Holmes: Chapter One es su narrativa principal, complementada por un gran diseño de los casos secundarios y otras tareas repartidas por el extenso mundo abierto del que he hablado antes. Su trama es digna de una excelente novela negra en la que tenemos que recomponer las piezas de un puzle basado en recuerdos de la infancia de Sherlock y la muerte de su madre, que resulta no estar tan clara como parecía. Si bien la resolución de casos se lleva a través del mundo abierto, el culmen final de cada uno tiene lugar en la vieja mansión donde vivía Sherlock con su familia cuando era un niño, antes del fallecimiento de su madre. Estos recuerdos, «almacenados» en las diferentes estancias del antiguo domicilio familiar, se van recomponiendo hasta entender el porqué de todo, que nunca está claro y da varios giros de guion hasta que se resuelve en un clímax final sumamente emocionante.

Con una campaña que dura gran cantidad de horas, tenemos Sherlock para rato. Y sobre todo con las vueltas que vamos a dar para resolver un caso, donde tenemos que poner todo de nuestra parte porque no es nada sencillo recabar todas las pistas, hablar con los sospechosos y/o testigos (en caso de que los haya) y después hilar todos los acontecimientos para conseguir que la resolución del caso sea favorable. No es un juego sencillo ni mucho menos, porque debemos usar la lógica y entender las pistas que hemos conseguido tanto en los casos principales como en los secundarios. De hecho, llega a sacar de quicio cuando el HUD o el diario nos indica que todavía faltan pistas por descubrir tras recorrernos cada rincón de una zona de investigación. Llega a ser desesperantemente bueno en el mejor de los sentidos, porque ahí es donde está el verdadero sentido de un juego de misterio e investigación que cumple con su cometido.

No sorprende la calidad del guion en los títulos de Frogwares, que siempre han dado la talla con holgura. Tanto en la franquicia Sherlock Holmes como en otros desarrollos. Pero Sherlock Holmes: Chapter One va más allá aun manteniendo la fórmula original de la mejor manera posible. Después de exprimir al completo los últimos títulos de la franquicia desarrollados por Frogwares, Sherlock Holmes: The Devil’s Daughter estaba en un top 1 que Sherlock Holmes: Chapter One ha desbancado sin problema alguno, y eso que el listón estaba alto. Considero firmemente que uno de los factores por lo que ha tenido este impacto en mí como jugador y amante de las buenas narrativas (y más si se trata de una novela negra), es el hecho de que veamos a un Sherlock novedoso dada su juventud: soberanamente inteligente, pero muy vulnerable, dañado incluso por su salud mental.

El combate otorga un dinámico añadido extra a un juego no convencional para ello, aunque su tosquedad le hace flaco favor

Los combates en Sherlock Holmes: Chapter One me provocan una relación de amor-odio. Me resultan una buena inclusión para que el juego rompa aún más con un estándar lineal y existan fases que suponen un reto para el jugador, tanto por destreza y habilidad como por aguante, porque no es fácil luchar contra una IA algo torpe que, dentro de su torpeza, nos puede jugar malas pasadas. Estas escenas de combate están muy contadas a lo largo de la historia, por lo que no es necesario preocuparse porque no llegan a «estorbar». De hecho, se agradece en parte poder impartir justicia por nuestra cuenta, ya sea asesinando a los enemigos (Jon siempre te dirá que no es lo correcto, porque no lo es), o entregarlos a la policía. Estos enfrentamientos son escenas que se basan en disparar para crear distracciones utilizando el entorno para desarmar al enemigo, golpearle cuerpo a cuerpo y dejarlo inconsciente. Como he dicho, también está la opción de pegarle un tiro y quitártelo de en medio rápidamente, aunque no es lo ideal.

También, hay diversas guaridas de bandidos repartidas por el mapa de Sherlock Holmes: Chapter One en la que podamos luchar contra oleadas de enemigos para abatir o encarcelar. No son obligatorias ni necesarias para avanzar en la historia principal, pero están ahí como una actividad muy secundaria del juego, lo cual está bien porque sirve como punto y aparte entre casos principales y secundarios, pero no aporta nada significativo al juego. Eso sí, es un cambio considerable respecto a sus predecesores y muestra cómo este título ha tenido un desarrollo más profundo, versátil y dinámico. Un buen punto de partida para este aspecto de cara a siguientes entregas.

El tándem entre Sherlock y Jon es… mágico

Es muy complicado hablar en este bloque evitando spoilers, pero todo el mundo tranquilo, que no los hay. Sherlock y Jon son dos jóvenes compañeros que forman una alianza inédita componen el dúo protagonista de Sherlock Holmes: Chapter One. Pero Jon es algo más que eso, es el punto de cordura de su mejor amigo, aunque parezca mentira decir eso. Una relación construida de manera excepcional, tan dura como bonita, que sorprende a medida que se avanza en la historia. Es realmente complicado conocer más acerca de lo que une a ambos, pero también es uno de los puntos más fuertes en los que este juego arriesga, sin miedo, a visibilizar temas que socialmente pasan desapercibidos y no están comúnmente normalizados, y el mérito que tiene eso lo hace todavía más especial.

Con Jon, podemos reconstruir los casos una vez tenemos todas las pistas o nos vemos preparados para dar con una conclusión firme a través de un sistema en el que reconstruimos la escena para darle forma a los hechos y averiguar de qué manera se ha cometido el crimen y cuál ha sido el orden de acontecimientos. Es agradable que él también tenga su momento de jugabilidad aunque durante todo el resto del juego manejemos a Sherlock. Está muy bien implementada la idea de que Jon actúe como «mediador» entre las ideas de Sherlock y la resolución final de los casos. Siempre han sido una pareja icónica y con sus diferencias, muchas, pero en este título tienen una química y una unión tan fuerte que toma un protagonismo absoluto. No podría conseguirse una trama tan potente sin el deuteragonista de la historia, y precursor de mucho de lo que ha pasado en la vida de Sherlock.

Resolver casos resulta tan complicado como satisfactorio; nada es lo que parece en un ambiente donde todas las pistas tienen una conexión

El sistema de resolución de casos en la franquicia Sherlock Holmes desarrollada por Frogwares siempre ha sido muy idéntico: descubrir pistas, conectar las que tengan alguna relación y tratar, mediante estas mismas o las conversaciones que tengamos con los testigos, sospechosos y perfiles de interés cómo se han podido desarrollar los acontecimientos y qué par de pistas tienen sentido que estén realmente conectadas entre sí. Aquí pasa un poco lo mismo, pero se ha renovado ligeramente, ya no solo con una interfaz más moderna, sino con una manera de combinar las pistas que resulta más ágil e intuitiva, aunque mantiene la esencia original. Es un placer ver cómo el caso va cogiendo forma y las pistas se van interrelacionando a partir de la mitad del caso, viéndonos buenamente obligados a utilizar la lógico, ¡pero ojo! Nada es lo que parece, así que debemos asegurarnos de que tenemos todo para resolver un caso, porque aunque en los secundarios no habrá consecuencias graves ni penalizaciones, perderemos opción a trofeos y las recompensas serán menores. Los principales sí que tienen que ser correctos, pero podremos seguir intentándolo hasta que los tengamos.

La dificultad de los casos es bastante elevada, y todavía se complica más si nos falta alguna pista, independientemente de que solo sea una. Sherlock Holmes: Chapter One prácticamente obliga a descubrir todos los secretos de la zona de investigación en la que estemos trabajando, lo cual me parece bastante acertado porque es el género principal del juego: misterio e investigación a través de puzles, estos bastante genéricos como recomponer un material o hacer un análisis químico para dar lugar a pistas extra (a través de un minijuego clásico en la franquicia pero difícil hasta la saciedad por todas las combinaciones posibles). Lo bueno es que el mapa del juego nos hace saber si ya lo hemos descubierto todo o quedan pistas clave y/o secundarias por conocer, algo que supone una ayuda bastante agradecida.


Plataforma revisada:

CONCLUSIÓN: Sherlock Holmes: Chapter One es el mejor título del detective hasta la fecha, y uno de los juegos más grandiosos a nivel narrativo de la actualidad, aunque el querer abarcar tanto ha provocado que apriete menos en algunos aspectos. La calidad de factores como su historia principal, los casos secundarios, modelados de personajes y un mundo abierto tan vivo y bien construido en términos artísticos tratándose de un juego AA lo convierten en un imprescindible para los fans de la novela negra que quieran disfrutar durante muchísimas horas de un producto de calidad, aun con sus fallos. A Frogwares le ha sentado muy bien el jugar en solitario, apetece una segunda parte cuanto antes.

LO MEJOR:

  • El mejor juego de Sherlock Holmes hasta la fecha, con gran ventaja respecto a sus predecesores
  • La narrativa que presenta el juego es madura y está muy bien elaborada: tanto los casos principales como los secundarios son tramas de calidad… ¡y los diálogos!
  • Cordona es una ciudad en la que te apetece pasar las horas disfrutándola; un sobresaliente mundo abierto a nivel recreación para un AA
  • El sistema de pistas a través del diario, así como los minijuegos y los disfraces para Sherlock lo convierten en un 360º que mantiene la esencia de la franquicia
  • Poder reformar y decorar la mansión Holmes con lo que compremos en las tiendas es un gusto para deleite de los jugadores

LO PEOR:

  • Algunos bugs notables que afectan negativamente a la experiencia de juego
  • El mundo abierto no termina de estar bien optimizado, cargando con dificultad en PS5
  • Los combates son escasos y resultan más una QTE entre golpes, disparos y coberturas que una jugabilidad versátil
  • Es un doble AA muy completo, pero la next-gen se le queda algo grande a nivel técnico
  • Puede llegar a hacerse algo repetitivo en algún momento por su sistema de casos

IMPRESCINDIBLE

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