Análisis | Lake


  • Editor: Whitethorn Games, Gamious
  • Desarrollador: Gamious
  • Género: Aventura gráfica narrativa
  • Tiempo de lectura: 15″
  • Número de palabras: 2171

Una aventura que pide ser jugada para disociar y redescubrir el camino de la vida siendo tú quien decide sobre todo

Seguía el rastro de Lake desde que leí un artículo a mediados del año pasado que hablaba acerca de videojuegos que, y cito textualmente, «necesitabas y no conocías». Y entre ellos, estaba esta pequeña joya oculta, en aquel momento disponible para PC y Xbox. Indagando un poco más, descubrí que saldría a principios de 2022 para consolas PlayStation, decidí esperar a su lanzamiento para jugarlo en PlayStation 5, y es lo que he estado haciendo esta semana para llegar a publicar su análisis el día en el que se estrena en sistemas PlayStation, ¡hoy mismo!

¿Qué decir? Estoy muy sorprendido, porque si bien tenía las expectativas muy altas, dentro de su género y sus limitaciones al ser un título AA, ha conseguido superarlas enormemente, convirtiéndose en un juego que más allá de disfrutar de la paz que ofrece su objetivo principal, el gameplay y ese apartado artístico, me ha hecho pensar, reflexionar en uno de los momentos clave de mi vida. Este juego ha llegado a mis manos cuando tenía que llegar, independientemente de tenerlo en mi lista de deseos desde hace casi un año.

Lake nos sitúa en 1986, poniéndonos en la piel de Meredith Weiss, una mujer unos cuarenta años que se toma dos semanas «sabáticas» para abandonar la gran ciudad en la que vive y trabaja como programadora de ordenadores y cubrir a su padre como repartida del correo en Providence Oaks, un pequeño pueblo donde viven sus padres, que se han marchado de viaje a Florida, y en el que creció Meredith hasta que se fue a estudiar a la universidad veintidós años atrás. Es entonces cuando Meredith empieza a redescubrir el lugar que la vio crecer, cómo ha cambiado en este tiempo y recuperar amistades o conocer a la gente que habita allí ahora. Todo mientras, como eje central, vamos montados en nuestra furgoneta repartiendo el correo, ya sean cartas que dejar en el buzón o paquetes a entregar en mano.

Para ser más directos, se trata de un juego blanco, relajante, sin exigencias; una aventura narrativa de mundo abierto en la que perderse sin pensar en mucho, mientras la narrativa se encarga de dar forma a un título que aunque en primera instancia parece simplista, tiene un importante trasfondo que saber interpretar.

Juega con una narrativa común que termina radicando en un importante mensaje sobre la toma de decisiones

Cuando nos embarcamos en la aventura que presenta Lake, no tardamos en darnos cuenta de que no se trata de una narrativa especialmente rebuscada con un guion complejo y único escrito para este juego, sino una experiencia de día a día que bien podría tratarse de vivencias extraídas del diario de una persona normal o corriente, incluso de uno de los desarrolladores del juego que decidió compartir su historia de cuando tuvo un año sabático, pero justo esa naturalidad es la que le da un toque realista a una aventura narrativa que justamente pretende serlo. Cualquiera podría decir que el hecho de no tener una historia más elaborada supone no merecedora de ser un aspecto destacado del juego, pero lo que hace especial (y algo diferente) Lake es poder basarse perfectamente en la crisis interna de una persona por el motivo de hacia dónde dirigir su vida.

Aunque los videojuegos están hechos para vivir mil vidas, como los libros, en este caso vivimos una realidad que muchas personas experimentan o incluso sufren al tener que conformarse con su día a día y no tener otras opciones u oportunidades que explorar, o incluso creer que no están siguiendo el camino correcto pero, ¿cuál es el correcto? Lake nos deja claro que podemos tomar una decisión hoy, pero que el siguiente paso siempre será un misterio, y ahí reside la belleza de la vida, sea más o menos dura. Mientras jugaba, pensaba constantemente en el tipo de juego que es, sentenciando que perfectamente podría ser un hijo pequeño formado por una pareja entre Life is Strange y Los Sims.

Respecto al primero, tiene los ingredientes necesarios para que la toma de decisiones sea un pilar fundamental sobre el rumbo por el que queremos que siga la historia, accediendo a hacer planes con otros vecinos del pueblo, ayudarles con algunas tareas que tengan pendientes, o negarnos completamente a echarles una mano en lo que nos pidan o a la hora de hacer planes fuera del horario laboral. Esto va totalmente a gusto de cada uno, y tiene sus consecuencias en el futuro, por lo que el juego es cambiante y en ningún momento lineal, aunque no encontraremos asesinatos extraños o red de tráfico de personas como en un Life is Strange, es más laxo, quizá más parecido a Life is Strange: True Colors (juegazo donde los haya, por cierto), que también se desarrollaba en un pueblo y tenía un poco de similitud con el tema «desconexión de la vida». Por otra parte, la rama de Los Sims: es un simulador de la vida de un repartidor de correo mientras socializa, recorre el pueblo y define su futuro. Además, ambas referencias comparten un apartado artístico muy definido, al igual que Lake, que no tiene mucho que envidiarle a las aventuras gráficas más populares. Aunque insisto en que no tiene un guion extremadamente sofisticado, cumple con lo que propone que es pasar un agradable rato, haciendo mucho énfasis en la toma de decisiones y lo que el jugador realmente quiere para Meredith Weiss.

Los propios creadores se autodenominan «creadores de juegos con poco nivel de estrés», y es absolutamente cierto. Tiene momentos divertidos, de reflexión, independientes, etc. Es un «como la vida misma» durante dos semanas, que es lo que dura la historia del juego per se. Igualmente, la elección por parte del jugador en lo que a la vida privada de Meredith respecta no solo va para su trayectoria profesional, sino también para la sentimental, pudiendo quedarse soltera o tener pareja, ya sea hombre o mujer. Buena inclusión de la temática LGTBIQ+, que además no queda forzada.

El día a día de Meredith, y en lo que se centra el gameplay, es recorrer el pueblo de Providence Oaks en nuestra furgoneta de reparto

Lake nos permite recorrer Providence Oaks (o Provi, como lo llaman algunos vecinos), en nuestra furgoneta de reparto de correspondencia. Este pueblecito está situado alrededor de un hermoso y gigantesco lago, de ahí su título, que es la seña de identidad de este vecindario.

Podemos visitar el centro del pueblo, la gasolinera regentada por una joven menor que es experta en mecánica, el típico restaurante de carretera americano donde se celebran todos los actos comunitarios, un videoclub con títulos de renombre en formato VHS (cuánto se les echa de menos y qué gran peso tiene en esta historia sobre el paso del tiempo) el bosque donde quieren urbanizar unos apartamentos, una granja que también actúa como radio local, el puerto, una zona de cabañas, un motel y un campamento para disfrutar de las estrellas a la luz de la luna, con una hoguera, entre otros parajes. Todo ello a tiro de furgoneta. No es un mundo abierto inmenso, pero nos da una variedad de localizaciones muy interesante, así como unos vecinos de lo más rocambolescos.

Es un juego que se puede hacer lento, y esto es uno de los aspectos negativos del mismo, por el desplazamiento que usa mientras Meredith va a pie, que incluso pulsando el botón de correr no se ve una diferencia notable a cuando va andando. Diría que es uno de los puntos más desesperantes de Lake, y probablemente de los pocos que sí generan algo de «estrés», porque cuando Weiss tiene que entregar una carta o un paquete, lo mejor es aparcar la furgoneta lo más cerca posible del destino, ya que se te quitan las ganas de recorrer el pueblo a pie (que hubiera sido una buena manera de hacerlo más versátil, sobre todo por el centro de Provi) por la extrema lentitud del personaje.

Eso sí, tiene viaje rápido y piloto automático cuando vamos con la furgoneta de reparto, así que se agradece por si queremos echarle un vistazo al móvil entre trayectos. Los tiempos de carga en PlayStation 5 son bastante escasos, lo que indica que el juego está bien optimizado y ha aprendido de errores que se vieron en el lanzamiento original del título en PC y consolas Xbox, por lo que estuve leyendo al descubrir este juego hará unos meses, como comentaba al principio del análisis.

Lake te pide sutilmente que nunca te olvides de vivir, porque siempre habrá un siguiente paso

Probablemente, y viendo la diferencia de opiniones respecto a Lake, muchos se preguntarán por qué lo valoro de esta manera y le doy la puntuación final que he decidido, pero es que a veces necesitas de algo simple para recordar la belleza natural de las cosas y el trabajo social que hay detrás de una experiencia que te devuelve a la realidad. Puedes tenerlo todo, incluso lo que siempre has soñado, y darte cuenta de que no merece la pena porque te obliga a perder otras cosas, como personas, oportunidades que te den más felicidad o con las que puedas ser una persona y no un autómata robotizado que solo ejecute, día tras día.

Soy una persona de gustos variados y a la que le cuesta ponerse de acuerdo con la norma social que parece estar marcada por la mayoría, y es por eso que Lake, un juego perfectamente imperfecto, ha sabido tocar la tecla adecuada en el momento justo. Es por eso que invito a probarlo, más cuando está gratis en Xbox Game Pass y a un precio reducido para PC y consolas PlayStation. O a lanzaros a por él si un día lo incluyen en la suscripción de alguna plataforma concreta.

No dejo de ver Lake como un experimento social oculto tras el desarrollo de un videojuego indie que pretende ofrecer una experiencia relajada en la que tú decides qué hacer. Y me encantaría estar detrás de todos los jugadores para ver cómo actúan o qué hacen en su paso por Providence Oaks para elaborar un análisis estadístico y disfrutar con cómo el ser humano puede ser tan variado, tan único en su especie.

Nunca suelo leer otras reseñas del juego que estoy analizando en ese momento, pero aquí he roto la norma y me he interesado por conocer otras opiniones, que siempre está bien, pero prefiero hacerlo cuando no estoy elaborando la mía propia para no «intoxicarme» con otros puntos de vista y tener una versión pura y única de la valoración. Lo que este juego me ha enseñado en los tres días que he estado disfrutándolo (he ido con calma, ya que es fácilmente pasable en un día si vas directo al grano sin explorar más posibilidades que la historia principal de manera continuada), es que nos convertimos en seres de costumbres cuando creemos que tenemos aquello que queremos o para lo que nos hemos preparado, teniendo miedo al cambio o a considerar otras vertientes diferentes en nuestra vida, lo cual es natural.

Ahí es donde reside el mensaje del juego: «siempre sabes dónde empiezas, pero nunca dónde acabas». Lo que a veces puede resultar un cambio a peor, a lo mejor transforma tu vida en pleno júbilo y realización personal, devolviéndote una parte de ti que creías perdida: el poder de decisión.


Plataforma revisada:

CONCLUSIÓN: Lake es una experiencia tranquila y pacifista que posee un precioso pero limitado mundo abierto cuyo objetivo principal es repartir correo en el pueblo natal de la protagonista, haciéndonos pensar sobre el significado de la vida y cómo conducirla, así como dejándonos reflexionar sobre lo que queremos hacer o no a nuestro libre albedrío, pudiendo tomar todo tipo de vertientes. Cuenta con un apartado artístico y sistema de toma de decisiones están a la altura de otros grandes juegos de aventura gráfica narrativa. Un título AA al que dar una oportunidad por su precio para salir de la tónica general de publicaciones que estamos más que acostumbrados a ver.

LO MEJOR:

  • Un apartado artístico precioso y relajante que cumple con creces
  • El sistema de toma de decisiones que tiene y cómo afecta a la historia principal
  • Resulta maravilloso ver una diversidad tan amplia en los personajes, sus deseos, inquietudes y maneras de vivir
  • El trasfondo de la narrativa le da un peso de valor al juego y lo que quiere transmitir al jugador
  • Recorrer el pueblo con la furgoneta e interactuar con los personajes es gratamente satisfactorio

LO PEOR:

  • Algunos bugs que impedían continuar el juego, teniendo que reiniciar la aplicación
  • El reparto de correspondencia llega a hacerse tedioso durante el transcurso del juego
  • Meredith Weiss es lenta hasta «corriendo», lo cual puede ser desesperante

Este análisis se ha elaborado a partir de una clave digital del juego ofrecida por el editor.


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