EDITOR Warner Bros. Games
DESARROLLADOR Rocksteady Studios
GÉNERO Terror, Acción
AÑO 2024
VERSIÓN ANALIZADA PS5
PRECIO 69,99€
¿Por qué otro juego como servicio? ¿Por qué?
Suicide Squad: Kill the Justice League, el más reciente título de Rocksteady Studios, tenía todas las cartas sobre la mesa para ser un éxito rotundo. Proveniente del estudio responsable de la aclamada trilogía Batman: Arkham, el juego tenía la promesa de un vasto mundo de supervillanos icónicos enfrentándose a los héroes más poderosos del universo de DC Comics. Con un plantel jugable que incluía a personajes tan carismáticos como Harley Quinn, Deadshot, King Shark y Captain Boomerang, y una premisa que implicaba enfrentarse a una Liga de la Justicia corrupta bajo el control de Brainiac, Suicide Squad: Kill the Justice League se perfilaba como un título que no podía fallar. Sin embargo, el resultado final ha dejado mucho que desear.
Uno de los mayores problemas que enfrenta Suicide Squad: Kill the Justice League es su enfoque como un «juego como servicio» (Games as a Service, o GaaS), un modelo que ha sido ampliamente criticado por la comunidad de jugadores en los últimos años. Desde el principio, el juego establece su naturaleza como un título diseñado para fomentar la rejugabilidad a través de contenido adicional, cosméticos y desafíos semanales o mensuales, pero lo hace a costa de la diversión y la creatividad.
El juego cae en la misma trampa que otros títulos bajo este modelo, ofreciendo un bucle de jugabilidad repetitivo y sin inspiración. Las misiones, aunque inicialmente emocionantes, pronto se vuelven monótonas. La estructura básica de «llegar a un lugar, enfrentarse a hordas de enemigos y repetir» se convierte en la rutina dominante. Esta falta de variedad resulta frustrante, sobre todo considerando el potencial narrativo y jugable de un concepto tan atractivo como el de Suicide Squad. A pesar de un mundo repleto de oportunidades para realizar misiones únicas e impredecibles, el juego se enfoca en una fórmula rígida que reduce la experiencia a una sucesión interminable de enfrentamientos genéricos.

Un estudio desaprovechado en un proyecto con potencial pero sin futuro
La elección de Rocksteady Studios para desarrollar un juego como Suicide Squad fue recibida con gran expectación. Después de su éxito con la serie Batman: Arkham, había altas expectativas de que el estudio entregaría otro clásico del género de acción y aventura. No obstante, el hecho de que el juego se haya orientado hacia el modelo de juegos como servicio y el enfoque en una estructura repetitiva ha hecho que muchos consideren este proyecto como un desperdicio de talento y recursos.
Rocksteady es conocido por su capacidad para crear experiencias narrativas profundas y ricas en los detalles del universo de DC Comics, algo que se ha diluido en Suicide Squad: Kill the Justice League. El enfoque en lo repetitivo, las misiones genéricas y la falta de profundidad en las mecánicas han oscurecido las fortalezas del estudio. En lugar de explorar una narrativa rica y con matices como las que vimos en los juegos de Arkham, Suicide Squad se siente desconectado emocionalmente, y su historia prometedora queda vacía en su desarrollo.

Gráficos sólidos y un gran plantel de personajes jugables
A pesar de sus defectos en el diseño de juego, hay que reconocer que Suicide Squad: Kill the Justice League ofrece gráficos impresionantes. Los entornos de Metropolis están llenos de vida, y los detalles en los modelos de los personajes son sobresalientes. Rocksteady ha logrado que cada uno de los miembros de la Suicide Squad tenga un aspecto visual y una animación acorde con sus características, desde la agilidad y el desenfado de Harley Quinn hasta la brutalidad desmedida de Rey Tiburón. Los efectos visuales durante el combate son espectaculares, con explosiones, partículas y efectos de luz que inundan la pantalla, creando una experiencia visualmente impresionante.
Además, el plantel de personajes jugables es uno de los puntos más destacados del juego. Tener la oportunidad de controlar a miembros tan icónicos, mas siendo villanos, del universo DC en un solo título es un regalo para los fans que por desgracia no termina de cuajar dado el sistema de juego. Cada personaje tiene habilidades únicas que, al menos en teoría, deberían haber ofrecido una experiencia variada. No obstante, como comentaba, la falta de diferenciación significativa en la ejecución de estas habilidades limita su impacto en la jugabilidad.
Este enfoque monótono es particularmente decepcionante en un juego donde se controlan personajes tan diversos como Harley Quinn, Deathstroke, Boomerang o Rey Tiburón, cuyas habilidades y personalidades podrían haber aportado un estilo de juego más variado y dinámico. Sin embargo, la mayoría de las habilidades se sienten demasiado similares en ejecución, lo que refuerza aún más la sensación de repetitividad. En lugar de sentir que cada personaje ofrece una experiencia única, el combate y las misiones tienden a fusionarse en una masa homogénea que carece de frescura y creatividad.

Una historia que promete pero no cumple
Uno de los aspectos más decepcionantes de Suicide Squad: Kill the Justice League es su historia. En un principio, la premisa es intrigante: Brainiac ha controlado a la Liga de la Justicia, y los miembros de la Suicide Squad deben detenerlos antes de que destruyan la Tierra. Esta idea inicial plantea la posibilidad de enfrentamientos épicos y una trama llena de giros y momentos memorables. Sin embargo, aunque la historia arranca con fuerza, pronto se siente vacía y sin sustancia.
A medida que avanzas en el juego, la narrativa parece perder dirección, y los eventos clave se desarrollan de manera predecible. El juego intenta mantener al jugador comprometido con cinemáticas espectaculares y momentos dramáticos, pero la falta de profundidad emocional en los personajes y en la historia en general hace que el impacto se diluya. Al final, el arco narrativo no logra justificar el tiempo que el jugador invierte, lo que resulta en una experiencia decepcionante para aquellos que esperaban una historia más compleja y bien desarrollada.

Crónica de una muerte anunciada
Desde sus primeros adelantos, se ha expresado continuamente la preocupación por la dirección que estaba tomando Suicide Squad: Kill the Justice League. La decisión de convertir el juego en un título basado en el modelo de juegos como servicio ya había generado desconfianza, dado el historial de fracasos en este enfoque con otros títulos recientes como el difunto Marvel’s Avengers, que incluso tenía muchísimo más potencial que Suicide Squad: Kill the Justice League dada la licencia y el enorme plantel de personajes que tenía de origen y prometía a futuro. Los fans de Rocksteady esperábamos, creo yo, algo más cercano a las experiencias single-player que el estudio había hecho tan bien en el pasado.
Desafortunadamente, esas preocupaciones han resultado ser más que acertadas. A pesar de la calidad técnica y el potencial narrativo inicial, el juego no cumple con las expectativas de muchos jugadores. La repetitividad, la superficialidad de la historia y el modelo de juego como servicio no solo decepcionan, sino que revientan un proyecto que podría haber sido muchísimo más memorable. No niego haberlo disfrutado, y todavía me queda mucho por hacer, pero ya sé que me enfrento al bucle infinito de la una y otra, y otra vez.
Suicide Squad: Kill the Justice League es un claro ejemplo (otro de muchos más, por desgracia para la industria últimamente) de cómo una mala gestión de los juegos como servicio puede arruinar un título con gran potencial. A pesar de sus gráficos sobresalientes, su plantel de personajes jugables y una historia que inicialmente promete, el juego falla al caer en una estructura repetitiva y sin profundidad. Rocksteady Studios, un equipo con un talento probado, parece haber sido desaprovechado en un proyecto que podría haber sido mucho más. Aunque el juego tiene algunos puntos a su favor (y no pocos, pero tampoco muchos), finalmente no logra estar a la altura de las expectativas, lo que lo convierte en una experiencia divertida durante un rato pero sin futuro alguno, que es lo que los GaaS necesitan para sobrevivir.

6,5
Este análisis se ha elaborado gracias a una clave digital del juego ofrecida por Warner Bros. Games.






Deja un comentario